No ser deportista-dietista.
El escalofrío no planificado te rodea y te muestra una mano:
- Cógeme (te habla una pastilla)
Sin llamar a la puerta entra el impulso y te rasga todo lo impuro.
Tu teatro de marionetas, danza con sus putas cuerdas y tu olvidas tus propias cadenas.
En un decorado de EFECTOS rápidamente cambiantes, un espectáculo de luces aterrizantes que te hacen despegarte del suelo imantado.
Las fichas se colocan solas y a ti no te queda otra.
Que jugar con la máxima concentración posible, gestionando momentos de retortijones emocionales y sabiéndote mantener en la línea de lo cuerdo.
Líneas que miras de cerca con tus compañeras en el coche.
Ser.
O mejor seres.
No hay comentarios:
Publicar un comentario